viernes, 2 de septiembre de 2011

MATEO ITURRALDE VEGA "YO, NO VENDO MI PATRIA"

MATEO ITURRALDE VEGA
Nació el 21 DE SEPTIEMBRE DE 1821, en el arrabal de Santa Ana,
- Murió el 27 DE JULIO DE 1895, con la frente muy en alto. mirando la cima del Cerro del Ancón....y gozando de una sincera credibilidad en el pueblo panameño.

- 1868-2011:

ANIVERSARIO 141 DE LA DENUNCIA
ANTI IMPERIALISTA DE MATEO ITURRALDE VEGA.


Por: Carlos J. Núñez L.,
(
nitsua9391@yahoo.es )

Hoy, miércoles 21 de septiembre, 2011, cumple años el Maestro, el Médico del Pueblo, el Abogado del Pueblo, y dueño absoluto de la frase histórica:
"YO, NO VENDO MI PATRIA".


Nació, el futuro revolucionario santanero y arrabalero, en el año de 1821.....cuando se conspiraba por los cuatro costados y se contraconspiraba para impedir la efectiva ruptura con el rey de España a la cabeza del régimen colonial.

Bautizado en la iglesia de La Catedral, el 24 de octubre del 21, por uno de los curas conspiradores, que días después suscribió el Acta de Independencia del 28 de Noviembre de 1821, el criollo chepano Rvdo. José Calvo, quedó el niño Mateo en la lista de los súbditos del soberano allende los mares...., pero, ni pasados treinta y cinco días, Iturralde pasaba, desde la noche del 28 de noviembre, a la Era Bolivariana.

En un boceto biográfico, quizás el más completo, suscrito por Rufino de Urriola (*), reproducido en el diario panameño "Matutino", del día sábado 12 de junio de 1971, entre numerosos detalles, todas pistas preciosas para dar seguimiento al quehacer de Iturralde, nos aclara quiénes eran los padres de nuestro cumpleañero:

"....era hijo de don Tomás de Iturralde y de la señora Aquilina de la Vega, y nieto por parte paterna, del connotado peninsular señor Don Juan Domingo de Iturralde, Coronel de Ingenieros de la Plaza de Panamá".

Hemos querido mostrar esta faceta, casi de "cuna de oro", del origen del varón que se enfrentó no sólo a la todo poderosa empresa imperialista, anglo sajona y gala, "Panama Rail Road", y, que desde que tuvo uso de razón política, combatió hasta el día de su muerte, el 27 de julio de 1895, el oscurantismo clerical, el control en manos de pocos de la riqueza social y todavía más, disputó el monopolio político de las familias de "adentro", del casco antiguo de San Felipe.

Y, es que, Iturralde no era "de los de adentro"....era "arrabalero" entre comillas y -arrabalero-, sin comillas.

Pero, además....era mulato. (¿?).

RICARDO J. BERMÚDEZ:

El Arq. Ricardo J. Bermúdez, en ocasión de referirse a la figura de don Guillermo Andreve Icaza, en artículo publicado en el diario" La Estrella de Panamá", bajo el título:"Recuerdo de un hombre", subrayaba:

"Es curioso comprobar cómo asocia uno a los hombres y los cataloga de acuerdo con las impresiones que de ellos se reciben. Hay hombres que están intimamente ligados a un trozo de historia, fundidos a un paisaje, encajonados en un gesto. Hay otros que jamás pasan por nuestras vidas y dejan sólo las huellas timoratas de sus fugaces existencias. Pero hay otros, tan perfectos dentro de las humanas imperfecciones, que sus actitudes se graban en nuestras memorias y nos sirven de norma y de incentivo. Hoy voy a hablar de uno de estos honbres, que por desgracia, a pasado ya a ser esencia de recuerdo".

DIOGENES DE LA ROSA:

Y, en el año 1952....noviembre...el Dr. Diogenes de la Rosa al referirse también, a la figura de Andreve Icaza, explicitaba:

"La vida de Guillermo Andreve comprende sesenta y un años, entre el 8 de agosto de 1879 y el 10 de octubre de 1940. Participa de la dos décadas finales del período de unión a Colombia y de las cuatro primeras de la era republicana independiente. Durante su infancia fenece uno de los ensayos políticos más interesantes en la evolución hispano americana, el del radicalismo colombiano, y se establece firmemente un concepto y modo de gobernación que se prolonga por cuarenta y cinco años y tiene dilatadas consecuencias en el devenir de la nación panameña. El mozo Andreve nutrirá su pensamiento y encontrará paradigmas de conducta en las enseñanzas y los gestos de un grupo de hombres que, ya en el poder, ya en la oposición, ocupan prevalente puesto en la escena colombiana durante largos lustros a partir de 1860. Todavía en sus años de madurez volverá hacia ellos la mirada. en defensa de sus doctrinas y a la invocación de sus nombres proceros estrenará su pluma de escritor y sus armas de guerillero".

DE ITURRALDE A ANDREVE:

Evocar a Dicky Bermúdez y a Diogenes en relación a Guillermo Andreve Icaza y, a éste, con Mateo Iturralde Vega, siguiendo el trazado de De la Rosa, es de esencia y de forma.

De esencia, por cuanto en la carrera de la posta patriótica, por consolidar el pensamiento de la nacionalidad panameña, Andreve es consecuencia directa de Iturralde...más bien diríamos....secuencia en el proceso de la acumulativa ley de la cantidad a la calidad.

Iturralde es un "salto histórico de calidad".
Andreve es el siguiente "salto cualitativo".

TRES CUARTOS DE SIGLO:

Prolongó Iturralde su existencia, por setenta y tres años, con diez meses y un día...demostrando que su genotipo y también su fenotipo, estaban totalmente tropicalizados...si tenemos en cuenta y a cuenta, todas las plagas, pestes, endemias y epidemias que sufrió el Istmo durante ese mismo período.

Contemporáneo, con sólo cinco años de diferencia, del Dr. Justo Arosemena Quezada, quien había nacido el nueve de agosto de 1817 y....falleció el 22 de febrero de 1896, es decir, siete meses después, en momentos en que los patriotas sentían la desaparición física del autor de "YO NO VENDO MI PATRIA".

Con un poquito de empatía histórica, es de imaginar, así como en estos dos últimos años que nos golpeó la partida de JILMA NORIEGA DE JURADO, JUAN ANTONIO TACK, RAÚL LEIS, JORGE TURNER MORALES, cómo se sintió el doble golpe por la ausencia definitiva de estos íconos de la patria istmeña /Iturralde y Arosemena, y diez años antes, el imprescindible Pedro Prestán/....si ligamos que en los campos de batalla, casi en ese mismo período en la isla caribeña indomable, Martí y Maceo habían dejado en la orfandad al ejército Mambí.

POLÍGLOTA, COMBATIENTE,
MÉDICO, ABOGADO,
PARLAMENTARIO,
AMIGO.............................

En la Primera República istmeña, entre 1840 y 1841, Iturralde con 19 años de edad ya tiene responsabilidades cívicas.

Para 1855, al momento del surgimiento jurídico del Estado Soberano de Panamá, ya es doctor en Medicina.

En el "Incidente de la Tajada de la Sandía" del día 15 de abril de 1856 y subsiguientes....pero un poco antes en la Guerra Campesina en los campos y llanos de Azuero...del Canajagua Azul, Iturralde está al lado de los Macheteros que comandan Juan y Pedro Goitya....versus los De la Guardia...defendiendo a Serapio Pérez contra el Padre Franco.

El bisturí y la asepsia del Dr. Iturralde es dirigida a salvar a la gente del pueblo combatiente.

Y, es que, entre 1840 y 1856 se acumularon tantas injusticias en los campos, sobre todo en el Canajagua y en el arrabal santanero...que, como señala el Dr. de la Rosa, al precisar el año de 1860 como clave en el viraje de la conciencia nacional de identidad política de las fuerzas sociales populares, tanto del Istmo de Panamá como de Antioquia, Cauca, Cartagena y la misma Bogotá que captaron su unidad en el federalismo no estático.

1867-1868

La presión a lo largo de la década del sesenta, presión y represión del imperialismo político que pasa de capitalismo pre monopolista financiero a primeras formas de monopolio imperialista se deja sentir en el eslabón más desarrollado del laboratorio viviente de Wall Street.

La compañía del Ferrocarril de Panamá, "Panama Rail Road Company" que ternía un contrato de explotación del negocio entre Panamá y Colón y viceversa penetra en una "crisis" con motivo de la terminación del ferrocarril trans continental yanki.

Pero....y esta es la clave cifrada, la empresa yanki-inglesa....ya ha cincelado un cronograma dirigido a lograr la concesión para abrir el futuro canal interoceánico.

Tiene, por el contrato de 1850, la primera opción canalera.

En 1867-68, según la denuncia del Dr. Mateo Iturralde, como Senador por el Estado Soberano de Panamá ante el cuerpo legislativo de la unión federal colombiana, se ha descubierto a un individuo que ronda por los pasillos del Senado.

Se trata de Mister Sthepens, uno de los accionistas principales de la "Panama Rail Road".

El personaje camina encorvado...con una bolsa en la mano....como neyorquino acostumbra a llevar monedas de oro para hacer compras..."Anda por los pasillos del honorable Senado, dice una tarde en sesión plenaria el Dr. Iturralde, sereno pero mostrando su mano nervuda de acero....anda por estos pasillos con una bolsa llena de monedas de oro, el propio gerente general de la Panama Rail Road ofreciendo recompensa para aquellos senadores que aprueben los cambios que dicha empresa exige: - Primero que se cambie la letra del artículo que sólo autoriza por cuarenta y nueve años la explotación del camino de hierro....por noventa y nueve años....y, 2do, que las reservas monetarias y en tierras a que tiene derecho la nación federal colombiana por dicho contrato de 1850 al terminar la concesión ya pre dicha, se le perdonen a dicha compañia a cambio de aumentar la anualidad que ahora cancela....Señores Senadores: el voto del Senador Mateo Iturralde es negativo para estas dos propuestas...no sólo porque son lesivas a la economía nacional....no sólo porque es darle a esta empresa extraordinarias prebendas...empresa que ya se ha ganado el odio y la anti patía del pueblo del Istmo de Panamá por su arrogancia, prepotencia y promover el odio racial...y también me opongo porque es atentar contra a la Dignidad y soberanía nacional de Colombia entera....SEÑORES....YO, NO VENDO MI PATRIA".

"YO, NO VENDO MI PATRIA"

Ese fué grito donde se refugió el pueblo panameño a lo largo de casi cien años....no había orador que no apelara a la frase ya fuese al iniciar o al terminar su intervención y si era en el Parque de Santa Ana...la frase era obligante repetirla varias veces.

Se asociaba "YO, NO VENDO MI PATRIA" para denunciar el "Gold and Silver Roll"; para denunciar a un Juez de la Zona del Canal que había condenado a cincuenta años de presidio en la penitenciaría de Gamboa a un panameño afro antillano por haber sido amante de una rubia nacida en New Orleans, que apasionadamente se había enamorado de su "latin lover black"....; también se vinculaba YO NO VENDO MI PATRIA a todos aquellos adolescentes que caían presos por agarrar mangos en la zona del Canal....en fin, desde el 18 de noviembre de 1903...la frase de Mateo Iturralde.... y todos los combatientes casi maquinalmente se enfrentaban a los policias zonians con la consigna...YO NO VENDO MI PATRIA...y así llegó el 9 de enero de 1964...YO NO VENDO MI PATRIA.

Mateo Iturralde Vega, GRACIAS......
SIN LUCHAS NO HAY VICTORIAS....


/Original, septiembre de 2008. Actualizado, 20 de septiembre de 2011/

miércoles, 3 de agosto de 2011

Buenaventura Correoso

Buenaventura Correoso

Precursor del proyecto de nación

Marco A. Gandásegui, hijo

Hoy 14 de julio de 2011 le rendimos homenaje a Buenaventura Correoso, gran político y militar panameño del siglo XIX, con motivo del 180 aniversario de su nacimiento. En 2011 también se conmemora el primer centenario de su fallecimiento. Para la mayoría de los panameños la figura de Correoso es desconocida. Aparece en una espesa neblina histórica creada por sus detractores. Sus contribuciones a la construcción de la identidad nacional se encuentran bajo un velo de misterio. No es casualidad que para los panameños la totalidad del siglo XIX se encuentra sumergida en un olvido casi total.

La historia que conocemos del siglo XIX es presidida por las maniobras de las elites comerciales que buscaban más autonomía y libertad para sus negocios. Mariano Arosemena lo planteó claramente en 1821 en el marco de la independencia de España. Justo Arosemena lo proclamó en 1855 en su concepción y realización del Estado Federal. José Agustín Arango lo sintetizó en 1903 al surgir la República. Entender esa realidad y los movimientos sociales que lo caracterizaban es una tarea urgente para poder emprender el camino que se nos abre en el siglo XXI.

La historia de Panamá no se puede reducir a las manifestaciones de un grupo muy pequeño de comerciantes que han utilizado la posición geográfica privilegiada del Istmo para su beneficio exclusivo. Lo actuado por este grupo se desarrolla en un contexto social mucho más amplio y rico.

Una clave para esclarecer los acontecimientos del siglo XIX y su significado para nuestro futuro es precisamente el pensamiento de Buenaventura Correoso. Fue un hombre comprometido con su tiempo y las alternativas que se les presentaban a los panameños. Se destacó en los campos de batalla enarbolando los ideales más radicales del liberalismo decimonónico. Al mismo tiempo, ocupó las posiciones políticas más importantes del Estado federal, incluso la Presidencia en tres ocasiones.

A diferencia de la historia mercantilista que prevalece sobre el siglo XIX istmeño, una lectura de la trayectoria de Correoso refleja otro relato. Es la historia de las aspiraciones más sentidas del pueblo panameño y que son reflejadas en sus luchas a lo largo de ese siglo. Historia que aún desconocemos en gran parte y que debemos reconstruir.

Correoso se ajusta a una agenda profundamente democrática, participativa e inclusiva. Junto con Mateo Iturralde y Juan Mendoza logró establecer una alianza estratégica entre los intereses urbanos populares y los sectores agropecuarios del interior del país. En el marco de este programa político de unidad “nacional”, Correoso fortaleció la base educativa, de salud y producción. Incluso, Correoso propuso – a mediados del siglo XIX – la creación de una universidad, de una vía férrea, que uniera la geografía istmeña hasta la frontera con Costa Rica.

Siendo muy joven Correoso se sumó con entusiasmo al proyecto del Estado federal encabezado por Justo Arosemena. Percibía en el proyecto una oportunidad para volcar el enorme crecimiento económico impulsado por el desarrollo capitalista a favor de los sectores productivos de Panamá. En 1856 fue elegido Juez de Policía y le tocó actuar en los lamentables hechos de violencia conocida con el nombre del “incidente de la tajada de sandia”. Correoso levantó el parte policial y con una claridad prístina dejó para la posteridad el testimonio imparcial de los hechos. Correoso descubrió como la masa de viajeros que se dirigían a la California dorada se convirtieron en una turba de asaltantes que destruyó todo lo que encontraba en su camino. (González)

El informe de Correoso fue rechazado por EEUU que por razones políticas quería convertir el incidente en una excusa para continuar con su política depredadora en la región. El joven Correoso se percató en ese momento que Panamá se enfrentaba a un enemigo aún más peligroso que las elites que sólo pensaban en su proyecto de acumulación mercantil. Aun cuando el informe del juez Correoso contaba con el aval de los consulados en Panamá de Gran Bretaña y Francia, Bogota decidió someterse al naciente poderío norteamericano y aceptó pagar una exagerada indemnización exigida por Washington. (Correoso, 1886)

La visión de Correoso no se detuvo en reconocer el problema que representaba EEUU. Sin embargo, su preocupación principal giró siempre en torno a la cuestión “nacional” y en la forma en que debían aprovecharse los recursos del país para el desarrollo y bienestar de todos los panameños. Un Correoso más maduro a mediados de la década de 1860 preparó un análisis del contrato que Bogotá pretendía renegociar con la compañía norteamericana que operaba la próspera línea férrea transismica – que unía las ciudades portuarias de Panamá y Colon – inaugurada en 1855.

Los empresarios norteamericanos pretendían sacarle más provecho a los términos negociados con Colombia. Entre los cambios planteados querían una extensión del contrato por un período de 99 años. Correoso, además de rechazar las pretensiones norteamericanas, planteó la necesidad de convertir el ferrocarril en un instrumento para el desarrollo nacional. (Correoso, 1864)

En 1862 Correoso se lanzó de lleno en la política asumiendo responsabilidades militares. Combatió como oficial exitosamente en la batalla de río Chico donde liberales derrotaron a conservadores y muere trágicamente el gobernador conservador de la época, Santiago de la Guardia. En 1866, desde el exilio, Correoso encabezó un levantamiento contra el gobernador Gil Colunje quien fue derrocado. En 1868 nuevamente se levanta en armas y derrota a los conservadores en la batalla de Los Santos.

Sus proezas en el campo de batalla y sus escritos sesudos lo hacía la figura ideal para asumir responsabilidades políticas del más alto nivel. Asumió el Ejecutivo del Estado federal en tres momentos distintos, cada uno marcado por coyunturas significativas. Los liberales radicales representaban el fiel de la balanza entre los conservadores atrincherados en el altiplano neogranadino y los liberales comerciantes de las costas colombianas. En 1868 las fuerzas liberales de Santa Ana desplazaron a los golpistas militares del poder y colocaron a Correoso a cargo del ejecutivo en forma temporal. Posteriormente entre 1871 y 1872 asumió el mando provisional y pone en práctica el programa social de los liberales radicales.

En 1876 llegó nuevamente a la Presidencia del Estado federal después de sofocar una insurrección de fuerzas conservadoras. Su periodo de octubre de 1876 a diciembre de 1878, marcado por su intento de organizar el sistema educativo del país y, al mismo tiempo, impulsó las negociaciones de Bogotá con Francia para dar el primer paso hacia la construcción del Canal interoceánico de Panamá.

En la década de 1880 los liberales panameños y Correoso sufren una derrota humillante con la restauración encabezada por Rafael Reyes que acabó con la Constitución de Río Negro y la unión federal colombiana. Panamá regresó a su estado provincial sin capacidad de elegir a sus propias autoridades.

En 1885 Correoso hizo su última aparición política con motivo del levantamiento encabezado por el general Aizpuru quien pretende poner fin a los abusos de los conservadores en la provincia. Este capitulo terminó con la intervención de EEUU, el juicio espurio y ahorcamiento de Pedro Prestán, así como el encarcelamiento de Correoso y la dirigencia del liberalismo radical.

En el primer período – 1870 - que encabezó el ejecutivo panameño, Correoso creó la Escuela Normal de Varones, donde inició sus labores el educador Manuel Bravo. Era plenamente consciente de la importancia de la formación de la juventud. Ese mismo año preparó un programa para dar inicios a los estudios universitarios en el Istmo. Su esfuerzo, empero, no tuvo los resultados esperados. Hizo popular el dicho “sólo la educación salvará a nuestros pueblos de la incultura”. Las iniciativas de Correoso antecedieron la creación del Instituto Nacional, 30 años más tarde, y la Universidad de Panamá 50 años después.

En 1878 creó la Escuela Normal de Institutoras (o de Señoritas). Asimismo, levantó las primeras escuelas rurales y la primera escuela publica de Santa Ana. Durante su gobierno se preparó la primera legislación en materia educativa. En el mismo año creó la primera biblioteca pública de Panamá junto con Manuel Hurtado quien donó los primeros libros.

La lucha por la educación es uno de los aportes más importantes de Correoso. Era conciente del poder transformador de la educación y lo percibía como un instrumento emancipador del pueblo.

Existe un hilo conductor entre el liberalismo radical panameño del siglo XXI y el liberalismo popular de Belisario Porras durante el primer cuarto de siglo XX. Todo indica que la clave para entender ese nexo es la guerra civil colombiana llamada de los Mil Días. En la actualidad, no tenemos los suficientes elementos de juicio para definir ese encadenamiento y su significado.

En su momento, Hernán Porras diría que el 3 de noviembre de 1903 podía interpretarse como una especie de golpe de Estado conservador para recuperar su “hegemonía perdida”. Los liberales radicales de Buenaventura Correoso y la nueva generación de liberales “populares” de Belisario Porras habían consolidado un puente generacional para convertir a Panamá en un bastión liberal con un programa social que acabaría con los conservadores, sus terratenientes desfasados, mercantilistas y oscurantistas.

“El golpe de Estado” de 1903, sin embargo, se hizo bajo la protección de las “cañoneras” de EEUU. Los conservadores no fueron desplazados por los liberales populares pero tuvieron que hacerle concesiones casi terminales al “águila del Norte”. Correoso, ya enfermo, junto con el general Aizpuru y otros liberales sentaron su protesta en las sesiones de la Asamblea constituyente de 1904 contra el artículo que le daba poderes intervencionistas a EEUU. Rommel Escarreola afirma en el portal Panamá Educa del Ministerio de Educación que “el 28 de enero de 1904, junto a Sacrovir Mendoza, editó dos hojas volantes en la imprenta de El Lápiz, donde expresó su protesta pública por la inclusión del artículo 136 en la Constitución de 1904 el cual autorizaba al Ejército de Estados Unidos a intervenir en el territorio para garantizar la paz de la República de Panamá”.

A pesar de todo, los liberales populares llegaron al poder político en 1912, un año después de la muerte de Correoso. Sin embargo, tuvieron que desconocer el aporte de Correoso y el legado de los liberales radicales como otra concesión más a los norteamericanos. De igual manera, pretendieron dejar en el olvido a Victoriano Lorenzo, héroe mártir de la Guerra de los Mil Días.

El eslabón que une la historia panameña del siglo XIX con la del siglo XX sigue bajo un velo de misterio que urge desvelar para entender mejor los retos que nos presenta el siglo XXI. Sin duda, conocer la figura, la obra y el pensamiento de Buenaventura Correoso es fundamental. Sólo así podemos descubrir los eslabones que nos permitan reconstruir nuestra historia y garantizarle a las juventudes de las futuras generaciones los instrumentos para que hagan realidad el proyecto de nación anhelado por los panameños de los últimos dos siglos.

Bibliografía:

Buenaventura Correoso, 1864, Las reservas de la nación sobre el Ferrocarril de Panamá, Bogotá: Imprenta Echeverría Hermanos.

Buenaventura Correoso, 1886, “Los sucesos de Panamá”, ver en Rodrigo Miró, 1984, “Presentación y la revolución de 1885”, Revista Cultural Lotería, Nª340-341, julio-agosto.

Rommel Escarreola, s/f, “Bibliografía de Buenaventura Correoso”, Portal Educa Panamá, Panamá: Ministerio de Educación. bdigital.binal.ac.pa/BIOVIC/descarga.php?f.../BuenaventuraCorreoso.doc

Arminda González de Gutiérrez, 2008, “El Incidente de la Tajada de Sandia y Buenaventura Correoso”, Revista Cultural Lotería, Nº481, nov-dic.

Recomendaciones

1. Mediante resolución de la Junta de Síndicos de la Fundación debe llamarse Buenaventura Correoso un salón de lectura o de reuniones de la Biblioteca Nacional. En 1878 el presidente del Estado Federal de Panamá, Buenaventura Correoso, creó la primera Biblioteca pública del Istmo.

2. Mediante resolución municipal debe llamarse calle Buenaventura Correoso la calle 78 del Corregimiento de San Francisco que va desde la calle 50 hasta Vía Porras. A la vez, es la vía que da acceso directo al “Parque Omar” donde se encuentra la Biblioteca Nacional.

3. Mediante resolución del Consejo Académico de la Universidad de Panamá debe llamarse Cátedra Buenaventura Correoso las instancia encargada de estudiar, sistematizar y difundir la riqueza bibliográfica, sobre este insigne panameño, que contiene el archivo Belisario Porras en la Biblioteca “Simon Bolívar” de la Universidad de Panamá. La cátedra debe contar con un encargado, profesor nombrado por la VIP, quien promoverá actividades de investigación, extensión y docencia, así como un informe anual que se incorporaría a la memoria de la Rectoría.

4. Mediante resolución de la Junta directiva de la Lotería Nacional de Beneficencia convocar a un concurso para el mejor ensayo sobre la obra de Buenaventura Correoso, destacando su contribución al proyecto nacional y a la formación de la sociedad panameña. El concurso tendría premios y los mejores trabajos serían publicados en la Revista Cultural Lotería.

5. Mediante resolución del pleno de la Asamblea Nacional de Diputados bautizar el nuevo edificio de ese poder del Estado con el nombre de Buenaventura Correoso, colocando una copia del óleo de esta personalidad en el recinto, así como un busto en la entrada.

6. Mediante resolución del Consejo Académico de la Universidad de Panamá colocar en un lugar de honor copia del proyecto para crear la primera Universidad laica en Panamá, promovida por Buenaventura Correoso durante su presidencia del Estado federal en 1870.

7. Mediante la resolución municipal acordar la colocación de una placa en la Plaza de la Independencia de la ciudad de Panamá con el contenido de la protesta de Buenaventura Correoso por la inclusión del artículo 136 en la Constitución Política de la Republica de 1904.

14 de julio de 2011